Carmen María Cermeño.- Poner un pie en La Habana es como adentrarse en un bolero. Sus románticas aceras, los hoyuelos de su gente y su nostálgico oxígeno no se parecen al de ningún lugar que hayas visitado antes.  Su majestuosidad está basada en su arquitectura, siendo su centro histórico un Patrimonio de la Humanidad.

La fachada de la Catedral de La Habana fue compuesta por el italiano Domenico Bianchini
La fachada de la Catedral de La Habana fue compuesta por el italiano Domenico Bianchini

En esta zona puedes encontrar la importante Plaza de Armas, en cuyo centro está una estatua del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes y la Catedral de la Virgen María de la Concepción Inmaculada, cuya fachada jesuítica la ha convertido en una de las edificaciones más bellas de América.

A partir de 1585, el Castillo del Morro tuvo una gran importancia estratégica para la región
A partir de 1585, el Castillo del Morro tuvo una gran importancia estratégica para la región

Recorriendo el centro de la Habana Vieja, encontramos el Castillo de los Tres Reyes Magos del Morro, edificado con el propósito de resguardar la entrada al puerto de piratas. En su fortaleza está un rocoso, llamado El Morro, en el Océano Atlántico.

El Museo Nacional de Bellas Artes tiene bajo su resguardo más de 45mil obras de arte.
El Museo Nacional de Bellas Artes tiene bajo su resguardo más de 45 mil obras de arte

Mientras, en el barrio Vedado podemos disfrutar de la Plaza de la Revolución. Con 7200 m2, está construida sobre una colina y ha sido escenario de grandes momentos de la Revolución Cubana. Por su parte, el Museo Nacional de Bellas Artes es una espectacular galería en la que se exhiben colecciones de arte antiguo, homenajes a maestros y exposiciones transitorias.

Para llegar a las playas del este puedes utilizar un taxi o la Vía Azul
Para llegar a las playas del este puedes utilizar un taxi o la Vía Azul

Afuera de la ciudad verás espectaculares playas y pueblos marineros. El escritor Ernest Hemingway se inspiró en los paisajes de Cojimar para escribir su Premio Nobel de Literatura, “El Viejo y el Mar”. Bacuranao, Mégano y Guanabo son paraísos de arenas blancas, aguas transparentes y arrecifes coralinos, ideales para el snokerling y el buceo.

Los cubanos son conocidos por sus vivos colores, sus afrodisíacos sabores y su temperamento caliente
Los cubanos son conocidos por sus vivos colores, sus afrodisíacos sabores y su temperamento caliente

Visitar La Habana debe estar escrito en cualquier “bucket list”, pues por las venas de Cuba “no corre sangre, corre fuego… que derrite obstáculos y la convierte en música”.

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